sábado, 3 de septiembre de 2011

Recuerda...

Vacunar a tu hijo, es tu mejor opción!
               Ellos te lo agradecerán…

Desventajas

  • Un niño que no haya sido vacunado tiene muchas probabilidades de contraer el sarampión o la tosferina. Estas enfermedades pueden ser mortales, e incluso los niños que sobrevivan a ella quedan debilitados y su desarrollo puede ser deficiente. Además estos niños pueden morir más adelante a consecuencia de la desnutrición o de otras enfermedades.
  • El sarampión también es una causa importante de desnutrición, retraso mental y ceguera.
  • Casi con toda seguridad, un niño no vacunado será infectado por el virus de la poliomielitis. Y de cada 200 niños afectados, uno quedará incapacitado para el resto de su vida.


     

Ventajas

  • Las vacunas que les administran a los niños los protegen de enfermedades que podrían llegar a ser graves, como: difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, sarampión, rubéola, paperas, hepatitis B, meningitis C e infecciones causadas por el Haemophilus influenzae b y el Neumococo.
  • Hay que tener en cuenta que debido a las vacunas se han erradicado enfermedades muy peligrosas, como la viruela (ésta ya no necesita vacunación). En definitiva, las vacunas son una herramienta de salud para el niño como individuo y para la población general, puesto que favorecen la eliminación de enfermedades, pero muchos padres no realizan un seguimiento y cortan este proceso.






¿Qué es una vacuna?

La vacuna es una preparación antigénica específica, cuya administración provoca en el organismo la inmunización activa contra determinada enfermedad. La preparación se obtiene de bacterias o virus -atenuados o inactivados-, sustancias producidas por los mismos microbios, o sintetizados en el laboratorio. Cuando se administra una vacuna, ya sea por vía oral, subcutánea o intramuscular, el sistema inmunológico reacciona formando anticuerpos (defensas) contra la enfermedad.